RESURRECTION FEST 2016 – DÍA II

Martes, 10 Enero 2017 16:11 Visto by 1454 Peoples Escrito por 

DIA ||

Profile

El viernes amanecía en Viveiro con un radical cambio en la meteorología con respecto al día anterior, según informaciones que nos iban llegando desde la zona.

Una vez más, por motivos laborales y de desplazamiento, no fuimos capaces de llegar hasta la bonita Mariña Lucense hasta primeras horas de la tarde; descubriendo, con agrado, que después de la pluvia de los dos primeros días, tenía toda la pinta de ir a quedarse un finde bastante fetén, con un gran solêtte imperando desde lo alto.

Entre aparcar, acampar y todo eso, entramos en el recinto cuando HAMLET se disponían a saltar al escenario, bajo un sol de justicia.

Siempre es gratificante ver en acción a la ya mítica banda madrileña, hecho que ellos se preocupan por corroborar en cada ocasión, demostrando que están más en forma que nunca, suenan como un cañón y salen siempre a escena dispuestos a no hacer prisioneros.

Molly es un auténtico animal escénico que tiene sobre las tablas su hábitat natural. Bueno…, sobre las tablas, sobre el público, entre el público o donde se tercie…, porque está claro que al “chaval” lo de la pasividad no es que le mole en demasía y tal… No contento con poner al respetable patas arriba desde el escenario, el colega se atreve con el crowd-surfing e inclusive llega a introducirse entre el público, obligarlo a abrir un círculo enorme en medio del mismo (rollo Moisés, abriendo las aguas y tal…) y organizar un tremendo “Wall of death”, con él cantando desde el medio…

Lo que viene a ser “montar una brecha” como está mandado, vamos… Con dos cojones.

Egoísmo, Muérdesela, Irracional, Imperfección, Denuncio a Diós, Tu medicina, J.F. ... Un repertorio donde predominaron los clásicos, pero que a todo el mundo se le hizo corto; señal de que algo hicieron bien.

Señores del Resu… Ya saben…. Para la próxima, un cuarto de horêtta más y un par de horas más tarde; que bien lo merecen y al público le cunde ;)

 

Y si acabábamos de ver a Molly abriendo las aguas, a continuación íbamos a ver a alguien caminando sobre ellas… Pero antes, una más que necesaria parada técnica…

 

 

La urgencia al entrar en el recinto para no perdernos a Hamlet hizo que descuidáramos el más que habitual paso por la barra; así que, al terminar la descarga de los madrileños, acudimos raudos a subsanar tamaño error.

Tocaban ÁNGELUS APÁTRIDA, pero el hecho de que toquen TODOS LOS AÑOS en el Resu, sumado al otro par de veces anuales que suelen subirse por las Gallaecias, aproximadamente, hace que ya los tengamos bastante vistos y, aunque son más que efectivos en di-recto, nos podíamos permitir verlos desde la cómoda (y refrescante) distancia de la barra del bar, a la sombrita y tal…

 

Ya refrescados, nos dirigimos hacia el Ritual Stage, sin ser conscientes de que íbamos a presenciar una de las más gratas sorpresas de esta edición del festival. De hecho, todo el mundo concuerda en que la actuación de FRANK CARTER AND THE RATTLESNAKES fue la auténtica posha.

La efectividad de la nueva banda del ex – vocalista de Gallows y Pure Love es indiscutible. Con su punk hardcor-eta de marcadas raíces inglesas, suenan rotundos y seguros de sí mismos como nadie; aunque está claro que la presencia del propio Frank Carter es lo que hace que show se convierta en otra cosa, a un nivel muy superior.

El pelirrojo, elegante y profusamente tatuado Frank Carter nos dejó para el recuerdo unas cuantas lecciones sobre “cómo ser un frontman fetén”, a base de buenas dosis de presencia, carisma, actitud, ganas, energía, fuerza, conexión con el público y, en definitiva, todo lo que tiene que tener un gran frontman.

Primary Explosive, Trouble, Snake Eyeso Beautiful Death fueron solo alguno de los potentes temazos con los que el trajeado inglés y su séquito nos deleitaron, llegando incluso a caminar, literalmente, sobre el respetable durante la interpretación de la coreada Juggernaut.

Profile

Sin duda, Frank Carter se erigió como uno de los protagonistas absolutos de este Resurrection Fest 2016 y seguro que volveremos a verlo por estas latitudes  en breve, ya que no dejó a nadie indiferente.

La noche se cerraba sobre Celeiro y el valle del escenario principal se abarrotaba de peñita para ver a uno de los grupos más esperados de esta edición del festival, al menos por gran parte del público: los franceses GOJIRA (Guantanamera).

 

 

Aunque ya habían participado en la edición de 2014 del festival, en esta ocasión la expectación para ver a los gabachiers se palpaba bastante mayor, entre el público; ya que, obviamente, en esos dos años, su número de seguidores por estas latitudes fue aumentando. Debido a la modita, a la curiosidad, al “boca-oreja”, al “boca-pene” o a lo que sea…; pero es innegable que había mucha peña con ganas de verlos sobre las tablas vivarienses.

Su combinación de potente sonido, pericia técnica (especialmente por parte del batera, Mario Duplantier) y ciertas dosis de originalidad hace que los de Bayonne sean una apuesta segura sobre las tablas; aunque a mí, personalmente, siga sin convencerme al 100% su propuesta.

Presentando sólo tres temas de su esperado nuevo álbum, ‘Magma’ (2016), Silvera, Stranded y Only Pain; el grueso del repertorio se nutrió de clásicos habituales de la banda, como Toxic Garbage Island, con la que abrían el concierto, seguida de  L’Enfant Sauvage y The Heaviest Matter of the Universe o la innegociable Flying Whales, por citar algunas de las más “conocidas” por el gran público.

Está claro que los Duplantier Bros comandan una maquinaria perfectamente engrasada, saben muy bien lo que quieren, lo que hacen y dieron un buen concierto. Otra cosa es que me gusten…

Tengo mucho discutido ya sobre este tema y tampoco me voy a rallar explicándome. Me parecen buen grupo, no soy ajeno a sus matices de originalidad, pero el conjunto en sí me sigue resultando demasiado “pl-ano” para mi gusto. Demasiado “plano” para que aguante hora y pico de concierto (o de disco) sin que mi atención se empiece a desviar hacia otras cosas…

Conste que ya les di varias oportunidades, tanto en directo como en casa, ya que no acostumbro a “hablar por hablar”… Simplemente, es mi opinión PERSONAL hasta el día de hoy.

Al que no le guste, ya sabe…; que le eche LEFA, o algo… (que seguro que va sobrado…jejeje…).

 

Después de pasarnos por la zona VIP(svaporub) a recargar nuestras “pichets” (‘jarra’, en gabachier) y echar un lejano ojal al death metal melódico escandi-navo de DARK TRANQUILITY, muy de tranqui, volvimos a nuesto pequeño parterre de valle, dispuestos a retroceder 20 años (o alguno más), hasta nuestra más efervescente adolescencia. Llegaba el turno de THE OFFSPRING.

 

 

Profile

Aquellos que llegaron a la cima con su laureado manifiesto de speed-punk rock americ-ano, ‘Smash’, en 1995 y comandaron el resurgir del género, junto a bandas como Green Day, NOFX o Rancid, llegaban a Viveiro como cabezas de cartel del viernes y un buen puñado de engendros que por aquel entonces teníamos 16 años y saltábamos a ritmo de Self Esteem en la pista de baile de todo antro que se preciase, no podíamos perdernos la ocasión de “rejuvenecer” un poquito, al menos durante un rato…

Tampoco hay demasiado que decir, a ver si me entendéis… No llegaría a decir que fue un concierto brillante, si no más bien irregular, y el “estoicismo” o frialdad con que los MIEMBROS de la banda angelina parecen acometer alguno de los temas de su repertorio tampoco entra dentro de lo que yo catalogaría como fetén, pero qué carallo… El repertorio fue extenso, variado, divertido, bailable y nostálgico, lo que terminó por convertir su show en algo más que disfrutable, al fin y al cabo…

Grandes pilares del género, como Come out and play, All I Want, Bad Habit, Pretty Fly (For a White Guy), Why don’t you get a job o la altamente esperada por todos, Self Esteem (que se guardaron para el final, de hecho), sonaron en Viveiro, sin más pretensiones que hacérselo pasar bien a todos los allí presentes; algo que, si no me equivoco, se consiguió.

Así que… Mission accomplished!

 

No podíamos dar por finalizada la jornada sin previamente acercarnos hasta el Ritual Stage, en busca de un poco más de caña, para encontrarnos de repente con uno de los momentos más emotivos de todo el festival.

Los neoyorkinos de origen latino, MADBALL, habituales en los carteles del Resu desde hace años y años, volvían a pisar Viveiro (por enésima vez), lugar donde es obvio que son especialmente queridos y ellos se sienten verdaderamente como en casa.

Su potente hardcore sonó poderoso, como de costumbre, aunque lo que realmente marcó el concierto y, como decía hace un momento, constituyó uno de los momentos para el recuerdo de este Resurrection Fest 2016, fue el emotivo homenaje que hicieron al malogrado Melchor Roel, desplegando un enorme telón de fondo durante su actuación con la efigie del que fuera alcalde de Viveiro y amigo personal de la banda.

La banda americana recordaba así a aquel que, con su incondicional apoyo, fue pieza fundamental para que el Resu sea lo que es hoy en día.

 

Tras la descarga de MADBALL y animados por el alcohol (todo hay que decirlo), no dejamos pasar la oportunidad de probar la gran noria que este año dominaba la entrada al recinto y tener una privilegiada vista de todo el festival desde unos cuantos metros hacia arriba.

La entrada a la misma valía el asequible precio de 2,50 €; pero, eso sí…, no te dejaban subir con los litrêttes… (mi gozo en un pozo…). Hubo que contentarse con subir a ver las vistas “de sec-ano” y tal…

You can’t always get what you want, honey…(decían los Rolling Stones)

 

Estábamos a punto de abandonar el recinto cuando algo hizo que retrocediéramos sobre nuestros pasos… Desde el Ritual Stage, nos llegaba el eco de la que estaban liando ABAIXO CU SISTEMA, y no pudimos si no acercarnos hasta allí a ser testigos de primera m-ano de tamaño percal.

Se trata de un grupo tributo a System Of A Down, que ya habían tocado también el año anterior en el festival, si no me equivoco… La movida es que los tipos lo clavan y, por momentos, te da la sensación de estar escuchando a los armenio-americ-anos, tal cual…

 

Ahora sí que podíamos dar por finalizada la jornada y retirarnos a nuestros aposentos, pues la batalla del sábado prometía ser la más dura de todo el finde, con diferencia, y había que intentar descansar algo, debidamente…

Valora este artículo
(3 votos)
Anxo Castelo

Corinicas

Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Deja un comentario

Asegúrese de introducir toda la información requerida, indicada por un asterisco (*). No se permite código HTML.