Segundo día de festival

Todo parecía salir 'a pedir de Milhouse', como diría el propio Milhouse en Los Simpsons. Sin embargo, hubo pequeñas incidencias en este nuevo día de Resurrection Fest.

La organización se vio obligada a reajustar el horario, alterando lo menos posible los planes ya hechos a los asistentes. Parecía ser debido a problemas logísticos de las bandas. La organización lo solventó y gestionó lo mejor que pudo y con intención de satisfacer a su público. Pese a ello, hubo alguna gente, aunque tampoco mucha, menos comprensiva con la organización.

Pese a las buenas intenciones y saber actuar de la organización, los primeros afectados en notar la reestructuración del horario, fueron Santo Rostro, que vieron claramente reducida la cantidad de público que se acercó a verles. Una pena, por que la banda  merecía el calor de un público más voluminoso. El de los jaenenses Santo Rostro resultó ser un bolo bastante en condiciones, que demostró que el panorama músical nacional, dentro del metal, tiene actualmente bandas de calidad, prometedoras y compuestas por grandes músicos.

Su sonido de Sludge, con toques post ambientales y progresivos, y su cantante de voz desgarrada, dejaban ver a una banda de músicos experimentados que saben lo que hacen.

Que fuese viernes 13 en la edición decimotercera, parecía que la mala suerte se cobrarse victimas. No sólo Santo Rostro tuvo algún matiz 'desagradable' durante su actuación, como es ver su público reducido.

Los chicos de Leprous, una banda noruega de metal progresivo ,que tocaba en el Ritual Stage, justo antes de los cabeza de cartel del día, Scorpions, vieron interrumpido bruscamente su sonido. A tan solo un minuto exacto de su final de actuación, quedaron en silencio repentino con el tema final del set list

Intentando investigar sobre que ocurrió realmente, no queda claro si fue realmente culpa de la propia organización, como insinuaba la banda en sus redes, o sólo un desafortunado malentendido con el técnico de sonido. No se sabe la verdad de lo ocurrido, sólo puedo decir, que la gente que estaba disfrutando de su directo, y mucho además, quedó con ganas de terminar de ver el concierto como se debe terminar, y no de forma forzada  y drástica, creando confusión y enfado.

A la vez que Leprous, en el escenario más pequeño y apartado del eje central del recinto, se encontraban tocando Monolord, una banda de Stone en su vertiente más pura, que suenan muy bien. Los que no son fans absolutos ni puretas de dicho estilo un concierto completo se nos puede hacer pesado a los pocos temas. No obstante, la banda denota que son expertos en su género. Desde luego, recomendable para los amantes del Stone más puro.

 

MEGADETH

Continuamos la jornada, y  pese a los incidentes de horario, las bandas principales del día no vieron afectado su horario, a excepción de Megadeth, haciendo también que algunas personas llegarán tarde sin saberlo, o se perdieran directamente su actuación. Solo adelantaban el acto cuarenta minutos antes, pero suficiente para que hubiera desajustes significativos con los planes de la gente.

Bajo un día de cielo nublado, pero no menos caluroso, salía Dave Mustaine, junto al resto de Megadeth, para subir aún más la temperatura en el público, el cuál comenzaba a saltar y moverse al sonar 'Hangar 18'. Un Dave Mustaine que comenzaba, algo flojo de voz y energía, pero que enseguida se reponía, consiguiendo levantar aún más a sus fans, con temas míticos, y bien ejecutados en el directo como 'The threal is real', 'Sweating Bullets', o 'Symphony of Destruction'

El viernes para mí resultó ser un día bastante light, además de por falta de bandas que me resultaran lo suficientemente atractivas como para hacerme soltar toda la adrenalina, por que el plato fuerte del día era los sosegados Scorpions.

Aunque escuchar sus temas me devuelve a mi adolescencia, son una banda con un ritmo ligero y tranquilo, que en un festival como éste, en el que que se asocia más a metal extremo y hardcore, verles a ellos baja las pulsaciones al mínimo, a diferencia de la mayoría de bandas del cartel.  

Decidí verlos tranquilamente desde el cesped, aprovechando para descansar y tomar algo, mientras disfrutaba de que tocaran temas míticos, como 'Send Me and Angel' o 'Wind of Change', y del ambiente repleto de gente que se sabía sus canciones. Un público compuesto tanto de generaciones pasadas, que se acercaron al festival a ver exclusivamente a Scorpions, como más jóvenes, porque sus temas han transcendido a lo largo de los años, y son ya más que clásicos.

Pasada la mitad del concierto, nos sorprendían con una cover del tema 'Overkill', de Motörhead. Tuvo cierto punto verles tocar la cover, al ser Mikkey Dee, desde 2016, batería permanente en Scorpions, pero por todos conocido por ser batería de Motörhead, hasta que la triste muerte de Lemmy Kilmister supuso su disolución.  

 

Pero desde luego, aunque un puntazo, escucharlo con la voz de Klause Meine en lugar de la de Lemmy Kilmister, evidentemente no da el mismo resultado, y evoca un sentimiento lástima a la par que nostalgia por Lemmy y Motörhead. Seguido a la cover, Dee se marcó un solo de batería, correcto en su longitud. Todos sabemos el peligro de sobrepasar la linea entre, hacer un sólo correcto, y un sólo eterno que parece que no tiene fin. 

Terminaron el concierto, después del típico amago de desaparecer detrás del escenerio, y hacerse de rogar ante sus fans. Volvieron para cerrar el concierto con un `Still Loving You', en el que Klause Meine, demostró que sigue cantando practicamente igual, y un 'Rock You Like a Hurricane', perfecto para finalizar su show.

Mikkey Dee, SCORPIONS.Decir que, la banda sonaba, sencillamente, correcta. Klause Meine, a sus setenta años, que se dice rápido, no se le puede recriminar prácticamente nada de su actuación. Cantaba correctamente, con una voz decente pese a su edad, llegando a todos los temas, algunos, de forma acertada, bajados de tono, y con su distinguido timbre de voz que siempre tuvo, y no ha cambiado. Con un movimiento sobre el escenario escaso y normal, pero propio de una persona de su edad y, por tanto, comprensible.

Justo en el escenario contiguo, teníamos a Paradise Lost. Pude ver a la gente que admira y sigue a la banda, que me transmitan su disfrute con ella. Pasé el concierto e descansando en el cesped tranquilamente, como con Scorpions, contemplando su buen proceder en los instrumentos y en la voz, aunque no me llegaron lo suficiente como para hacer que me levantara, acercarme más, e integrarme en el montón de gente que les estaba viendo y dándolo todo. Supongo que es sólo una cuestión más de feeling, más que de que den buenos o malos conciertos. De hecho, no considero que dieran un mal concierto.

Simultáneamente a Paradise Lost, estaban Sick of It All, por lo visto, dándolo todo en el Chaos Stage. Y digo 'por lo visto', porque fue una de las bandas que por estar viendo otra me perdí. Es lo que tienen los festivales grandes donde tocan tantas bandas. Concretamente 100, en el caso de Resurrection Fest.  Y es que teniendo en cuenta las críticas y opiniones que llegaban a mis oidos fue casi instantáneo el arrepentimiento de haber estado viendo a Paradise Lost, por segunda vez, que ya les había visto en otra ocasión, en lugar de ver a los hardcoretas americanos de los que todo el mundo me estuvo hablando maravillas. Tras llegar a casa, de vuelta del festival, haciendo una escucha más en profundidad a Sick of it All, junto a los rumores, sé que me hubieran encantado. Una lástima, pero sin duda para la próxima oportunidad que tenga no me los pierdo.

Mi estado de tranquilidad y sosiego en el que me encontraba, tirada en el cesped del 'Resurrection Fest', se acabó cuando unos Ángelus Apátrida de lo más potentes hacían ponerme en pie, y alucinar con el nivel de la banda y de sus temas. Un sonido y ritmos espectaculares. Esta vez iban acompañados a la batería por Adrián Valera, componente de In Mute, en sustitución, en esta ocasión, de Victor Valera, debido que una reciente operación le impide dar conciertos por el momento.

Animando el ambiente reposado y manso del concierto de Scorpions y, llevando la velada a lo más alto, Angelus Apátridacerraron la noche para un público más propio y habitual  del Resurrection Fest que el que llenaba el espacio en el concierto anterior celebrado en el mismo escenario.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

HELLFEST 2017

Jueves, 22 Junio 2017 19:09

Sexta edición del Hellfest en la que Made in Metal participa, el festival gigante que siempre nos ha tratado tan bien y del cual todos los festivales organizados en España deberían tomar ejemplo en algún que otro detalle. Fuimos con el viaje organizado de Metaltrip el cual recomendamos totalmente. Llegamos el jueves y aprovechamos para dar una vuelta por Nantes y conocer algo de su arquitectura y su cocina. El primero efecto es que para los bolsillos ibéricos, todo está bastante caro. Animals as Leaders El viernes el Hellfest comenzó con las bandas Inglorius, Putric Offal y Verdum en cada uno de los escenarios a las 10.30 pero para nosotros comenzó con Textures, quienes dieron magnífico concierto con su música emparentada con el metal progresivo, que provocó algún que otro mosh-pit. 

Animals as Leaders, es una grupo fuera de toda norma, con los dos guitarristas Tosin Abassi y Javier Reyes al frente, y aunque la música es electrizante, el escenario se les queda algo grande, teniendo en cuenta que son músicos que llenan poco físicamente, lo de ellos es llenar con música. Avatar Evergrey hizo buen concierto y aunque conocíamos a Avatar no los habíamos visto en directo, sorprendiéndonos gratamente con el histrionismo de Johannes Michael Gustaf Eckerström. Queensryche demostraron que Todd LaTorre fue muy bien elegido y sabe defender los temas de la época Tate sin perder fuelle en el intento. Canciones como “I don´t Believe in Love” y “Operation: Mindcrime” sonaron sin fisuras.

Queensryche Coincidieron las fechas con una ola de calor, y a plenas 17 horas estar frente a Devin Townsend con poco más de 40 grados a la sombra me podía dejar tan loco como el genio musical, así que nos fuimos a buscar sombra, regresando para la actuación de Behemoth, siempre mucho más impresionante que la hecha hace algunos años en el Leyendas del Rock, ya que aquí les permiten usar más pirotecnia.

Con ellos terminaba la carga de adrenalina en los escenarios principales, dando paso a Deep Purple. Behemoth Ya han anunciado los ingleses que esta será una larga gira de despedida, y el estado de algunos de sus músicos hace pensar que así será. A muchos no les gustó el concierto por las mismas razones que a mi sí me gustó mucho y fue por el hecho de que tocaran muchas más canciones nuevas de lo habitual. Sonaron “Time for Bedlan”, “Uncommon Man”, “The Surprising”, “Birds of Prey” y “Hell to Pay”, pero también dejaron espacio para “Lazy”, “Strange Kind of Woman” y la versión de “Perfect Strangers” sonó especialmente lujosa. 

Deep Purple Tocaba el turno a Sabaton, un grupo que siempre me gustó en directo hasta que lo hicieron en Madrid como cabezas de cartel. Organizaron un concurso y el ganador cantó allí con ellos. Me fui a ver otra cosa, por supuesto, y allí estaba Obituary en el Altar con una avalancha arrolladora. Regresamos al escenario principal a tiempo para “Primo Victoria” y “To Hell and Back” que sonaron para cerrar. Rob Zombie siempre trae algo distinto aunque la música sea la misma, y su espectacular guitarrista John 5 llena muchísimo, incluyendo aliens inflables, antes de terminar en el Temple con Alestorm, quienes ya arrastran tanto público que su presencia en uno de los Mainstage ya se va haciendo necesaria. El sábado comenzamos con Phil Campbell and The Bastard Sons, y si, suenan muy bien, las canciones son puros ganchos, pero la sombra de Lemmy es tan grande que lastra este proyecto un poco.

Dee Snider estuvo invitado a la pista. Por su parte, Igorrr en el Temple me atrajo como la abeja a la miel, lo más original que había visto hasta el momento con la mezcla de música y performance.  Steel Panther Ya que Jorn se había descolgado del cartel, me fui a la graciosa Conferencia de Prensa de Steel Panther, quienes dieron un concierto que, o ya me estoy acostumbrando, o hicieron menos bromas y más música (sin exagerar tampoco con esto último). Buena fiesta y mucha pose con “Glory Hole” y demás éxitos. La pose se acabó con la banda de Dee Snider, cubriendo la ausencia de WASP, pero la fiesta continuó, y me parece correcto que Dee toque sus nuevas canciones y también que le dé un repaso a algo de Twisted Sister, que nunca olvidaremos. Una versión de “Outshined” dedicada a Chris Cornell no pudo faltar. Eran las siete y el sol seguía incansable allá arriba, así que salimos a algún lugar más acogedor encontrándonos con Pastors of Muppets, una banda donde cada música esta disfrazado como su ídolo y que hacen versiones de clásicos del metal con instrumentos de vientos como “Masters of Puppets”, “Domination” y muchas más. Dee Snider  ,la fiesta continúa en el Altar un concierto rotundo del cual vimos gran parte. Por contraste, el de Apocalyptica me resultó como si cargara veinte ladrillos en la mochila. Todo su repertorio fue basado en el Play's Metallica 4 Cellos y de verdad que me resulta algo aburrido aunque a lo mejor a ti no. Pero el aburrimiento se acabó con la llegada de Aerosmith. Tanda de clásicos desde el antiguo “Train Kept a Rollin” que sonó como un cañón, hasta los más modernos, “Crying” y “Love in an Elevator”.

Hubiéramos preferido que las dos versiones que hicieron de canciones de Fleetwood Mac, “Stop Messin’ Around” y “Oh,well”, las hubieran cambiado por más clásicos de la banda pero no fue así. El cierre con el piano blanco y “Dream On” ya era esperado y despidieron con “Walk This Way”. Aerosmith Todavía faltaba Kreator para cerrar la noche y salieron con una fuerza arrolladora mucho mayor que las veces anteriores. Otros clásicos del metal más duro. 5/2/2018 Crónica: Hellfest 2017, la fiesta continúa Motionless in White La jornada final comenzó con la mitad del público destruido pero no derrotado y la otra mitad destrozado pero no vencido. Comenzamos con Motionless in White quienes en directo muestran que lo que hay en los discos no es trampa. Muy buena banda, a la que siguió Skindred y Benji con sus excentricidades y Black Star Riders que fue todo un deleite de concierto como es habitual, mezclando algún que otro clásico de Thin Lizzy como “The Boys are Back in Town” con sus canciones propias que ya cada vez son más. El sol seguía implacable y a las cuatro de la tarde ya no pude resistir más y busqué refugio regresando para el apabullante concierto de Devildriver, con un pletórico Des Fasfara que ha logrado levantar en su vida dos grupos que han sido muy exitosos. Sanctuary Estuvimos viendo a Sanctuary a la sombra, por primera vez, y muy bien que estuvieron, para salir a ver a Alter Bridge quiénes también dieron un concierto con algún que otro tema nuevo como “Crows in the Wire” y bastantes clásicos. Mark Tremonti estaba especialmente inspirado esa tarde.

Otro breve descanso para hacer acto de presencia ante Prophets of Rage, quienes pusieron a bailar a miles de personas con la mezcla entre RATM, Public Enemy y Cypress Hill, incluso el público no le hizo asco a los diez minutos de puro hip-hop que se marcaron los vocalistas. 5/2/2018 Crónica: Hellfest 2017, la fiesta continúa  Alter Bridge Por primera vez en la vida iría a ver a Blue Oyster Cult, unos clásicos que jamás me imaginé tendría la oportunidad de disfrutar. Un concierto de calificación media donde salieron a relucir un montón de éxitos de la banda, incluyendo el cierre con "Cities on Flame with Rock and Roll". Con las pocas energías que me quedaban esperé el concierto de Linkin Park para pensar que había cometido el error más grande de mi vida. Lo más aburrido del mundo. Un concierto auto complaciente con pocas canciones de pegada y un montón de llanto musical. De verdad que si alguien se fue a otro escenario, lo tuvo claro. Cuando llegó Slayer, aquello parecía un bombardeo sónico detrás de la melancolía. Slayer no decepciona. Blue Oyster Cult Por curiosidad, me acerqué a ver a Hawkwind, y fue, al igual que BOC, una banda que seguro no volveré a ver. Leyendas que es bueno conocer de primera mano. 5/2/2018 Crónica: Hellfest 2017, la fiesta continúa Nos contaron de la oficina de prensa que el promedio de visitas diarias al evento fue de 60.000 personas. A mí me pareció mucho más. A pesar de que crearon la zona de Hellfresh y el Warzone ahora tiene más espacio, con la estatua de Lemmy y más puestos de comida. El Hellfest desde hace algunos años ya tiene una avalancha de público que a veces te impide disfrutar de lo que deseas con comodidad. Aun así, el año que viene allí estaremos de nuevo.

Se anuncia la noticia de que Estrella Galicia, nuestra cerveza gallega, será el patrocinador principal del festival, al menos durante los próximos 3 años, para así darse a conocer todavía más. Aunque siguen contando con el patrocinio de otras marcas como Monster Energy, Jägermeister, EMP, Galipizza o Gibson (entre otras tantas), además del ayuntamiento de Viveiro y la Diputación de Lugo.

Por otra parte, ya está disponible el cartel oficial  del festival, con la distribución por días y escenarios de las bandas, además de alguna que otra incorporación al cartel y las after-partys de cada noche, a falta de añadir al cartel los ganadores del band contest.