Tercer y último día de festival

 

 
 
Era el último día de la edición. Se podía notar en la afluencia de gente que desde la mañana temprano llegaba de forma más gradual. Seguramente debido al cansancio acumulado, o juerga nocturna post-conciertos de los días anteriores. Aunque sí que se comenzaban a ver, entre los asistentes que se aproximaban, algo de esperar en el día de hoy: personas con la cara pintada, con bigotes y nariz de gato, o con una estrella a modo de parche en el ojo, o incluso disfrazados con todo el atuendo completo, simulando, así, ser algunos de su ídolos y componentes de la banda que iba a dar el espectáculo como cabeza de cartel esta noche. Creo que sabéis de sobra de quiénes hablo. No pueden ser otros que no sean KISS.
 
La organización anunciaba, en sus redes sociales, que las entradas, para este día, habían alcanzado SOLD OUT. Por lo que, la dirección del Resurrection Fest, puede estar muy contenta, ya que era algo complejo de lograr. Y es que, Kiss, no sólo actuaba en el pueblo costero de Galicia, sino que, venía de dar conciertos en los días anteriores. En Madrid, Barcelona y Córdoba.
 
A su vez, nuevamente, habría incidencias en los horarios debido al retraso de una banda por problemas en su vuelo. De nuevo volvieron a resolverlo de la misma forma que la jornada anterior, provocando nuevamente cierto descontento y más comentarios y críticas entre algunos asistentes. La comprensión parece que no es algo que caracterice a una pequeña parte del público...
 
De las bandas que abrirían la jornada en los distintos escenarios, la que más atrajo hacia su escenario a la gente fue SOMAS CURE, no sólo por tocar privilegiadamente en el Main Stage, sino porque la banda madrileña de la que hablamos, aunque se trata de una formación emergente, ya tiene una leve cantidad de público propio. Con un estilo y voz que evoca al que poseen bandas españolas como Sober o Skizoo. No llegan, no obstante, por el momento, al mismo nivel de ejecución que éstas, y en especial, en la voz. Se pudieron apreciar, a lo largo del directo, ciertas desafinaciones, o ligeras idas de tono. Supongo que nada que no se pueda mejorar con la experiencia, ensayo, y tiempo.

La siguiente banda que llamó mi atención actuaba sobre el mismo escenario. Se trataba del grupo, de metalcore, Oceans Ate Alaska. Una banda británica, con cierto reconocimiento, y bastantes adeptos. Un sonido contundente, y composiciones potentes y elaboradas, llenas de unos perfectos breakdowns compuestos con mucho estilo y gusto, que hacen de los temas una montaña rusa de sensaciones. A la voz, Jake Noakes, vocalista de la banda desde el año pasado, tiene una técnica depurada y bestial, como pocos, cuando aplica el gutural o scream, pero cuando se trata de hacer una linea vocal melódica, o limpia, no llega al mismo nivel, a diferencia de cuando saca la bestia que lleva dentro con sus guturales. A excepción de ese notorio detalle, son una banda brutal, que recomiendo y que, por mi parte, seguramente escuche con más frecuencia a partir de ahora.

Pero si había una banda del cartel que tuviera muchas ganas de ver, y que llevo pidiendo varias ediciones, además de Jinjer, que tocaron el primer día, esos eran Tremonti. La banda propia de Mark Tremonti. Guitarrista que todos conocemos por pertenecer a Alter Bridge.

Antes de salir al escenario, sólo había seguidores de Kiss pegados a la vaya, aguantando posición, que lo más seguro es que ni conocieran a Tremonti, y cuatro gatos, como aquel que dice, que eramos los que realmente estábamos ahí esperando que comenzara, y disfrutar de la banda.

Salieron al escenario, de forma muy poco organizada, y algo confusa, pero fue sonar el primer tema del setlist, y empezar a acercarse una gran afluencia de personas a las que llamó la atención, formando una masa de público más que considerable para haber estado la zona, hasta el momento, prácticamente vacía. 

Rápidamente, el público se vino arriba, e incluso, los fans de Kiss, con sus caras pintadas, tras notar la actitud y el brutal sonido de la guitarra de Mark Tremonti y el de sus compañeros, empezaron a levantar las manos haciendo los cuernos, y mover la cabeza al ritmo. Los temas provocaban circle pits entre el público, o como a mi me gusta llamarlo: centrifugadoras.

Fue un concierto corto en duración, pero intenso, con gran acierto en el setlist, qué incluía algunos temas del reciente disco 'A Dying Machine', y los mejores temas de la banda. Apostaría a que, bastante gente, tuvo un gran descubrimiento inesperado al verles en directo. Los que ya los conocíamos, pero no los habíamos visto aún, nos sorprendimos por la intensidad con la que suenan sus temas en directo. Fue un deleite escucharles en directo.

En el segundo escenario, destacaron en éste último día, como era de esperar, las bandas Alestorm Exodum. Muy diferentes entre sí, (la primera de folk metal, y la segunda de trash), pero que hicieron, de la zona del segundo escenario, una zona llena de un público con ambientes extremadamente diferentes entre sí, como es normal.En el Chaos Stage, destacó, ya llegada la noche, Zebrahead, banda de punk californiano, más que veterana, y con la que muchos punks millenials crecieron. 

Zebrahead mostró un gran compañerismo al ofrecerse voluntarios para intercambiarse el horario con la banda The Bronx, que había sufrido retraso en su vuelo, y había generado, en consecuencia, alteraciones en el horario por segundo día consecutivo, como ya mencionábamos.

De vuelta al Main Stage, Prophets of Rage, hacia de las suyas. Andaba ya increpando con furia, como de costumbre, a Donald Trump y al sistema. La superbanda americana, de canciones protesta, y con un estilo rap rock, y maravillosos toques de funky y de metal alternativo, característicos de sus bandas originarías, estuvo animando el ambiente durante toda la actuación.

No me causaron el factor sorpresa que me causaron al verles el año pasado en Madrid. Con lo que para mi fue un concierto, a mi parecer, bueno, aunque sin sorpresas, y divertido en ciertos temas, como es el mítico 'Killing in the name' que todo el público cantaba.

Al final de la noche, en el Main Stage, llegaba la hora de ver a la banda que más controversia creó, en redes sociales, al ser anunciada en un cartel como el de Resurrection Fest: Kiss. Y es que, si somos objetivos y realistas, no son, para nada, el tipo de banda que suele confirmarse en los carteles de Resurrection Fest, ni los asistentes recurrentes son el publico potencial del grupo de los setenta. Por esto mismo, a diferencia de otros años, en éste, veíamos, en el recinto, gente que no había venido nunca al festival, y que, además, se notaba que no era su ambiente habitual, aunque encantados con el evento, se habían integrado perfectamente. 

Se accionaban los cañones de humo, se desprendió el telón que ocultaba el escenario, y aparecieron los Kiss subidos a una plataforma suspendida con cables de acero en la parte central y más alta del escenario. La gente clamaba al verlos. A mi no me pareció tan sorprendente. Básicamente ya se había podido ver las plataformas con cables de acero que se intuía que usarían, y también se sabe sobradamente el tipo de espectáculo que llevan dando toda la vida ésta banda. Por lo que el espectáculo que dan me parece de lo más predecible.

Lo que si me sorprendió es que poca gente fuera la que notara o sintiera, o les daba directamente igual, lo que yo si aprecié con cierta decepción. Una muy desafinada, y sin fuerza, voz de Gene Simons, que a veces, tenía que ser respaldada, más de lo habitual, por Paul Stanley. Tampoco servía de mucho su apoyo vocal, porque Paul Stanley, aunque menos, parece que su voz también está en declive. El tema en el que más se apreció la poca forma vocal fue en el tema 'i was made for loving you'. Pero nada de esto, impidió que junto al espectáculo, disfraces y pequeña, pero frecuente, pirotécnica dentro del escenario, al ritmo de la batería, metieran al público en el ambiente.

A la batería, Eric Singer tenía momentos en los que el seguir el ritmo y dar los golpes cuando tocaba no eran lo suyo... Esto es resultado de cuando las bandas prolongan, innecesariamente, sus carreras, y no hacen una retirada a tiempo. Kiss tiene hits rockeros, pero de composiciones sencillas y de ejecución fácil. Al final, a menudo, para el éxito de un concierto lo que más cuenta es que los fans de la banda se queden satisfechos y contentos con el show. Cada uno busca sentir, ver  o notar una cosa determinada al ver una banda. Y se ve que los fans de Kiss se conforman con el espectáculo de disfraces, luces, chispas y  plataformas que ofrecen los neoyorquinos.

Esto me hace concluir con la opinión personal de que no veo sentido a invertir en bandas de este tipo en un festival como Resurrection Fest en especial, porque si hay una cosa que me gustaba del festival, era la exclusividad y diferencia en el cartel del resto de los festivales que tenemos en la península. Además de traer bandas normalmente bandas de un estilo más hardcore, metal extremo o punk. Imagino, no obstante, que esto, se ha dado porque es difícil traer siempre lo que la organización desearía, ya sea por presupuesto o por disponibilidad de las bandas. Pinta que, éste año, ha tenido que tirar de las bandas que se encuentraban girando y les cuadraba acercarse hasta Viveiro. Por otro lado, tampoco me parece decisivo del todo para repetir acudir al que, para mí, es el mejor festival de la península.

El Resurrection Fest, a diferencia de otros festivales, es mucho más que un simple evento de música donde tocan muchas bandas en unos cuantos escenarios. Es el ambiente, la gente, la extraordinaria ubicación y sus paisajes, el atrezzo y decoración, el perfecto clima para festivales, mitificado por muchos por tratarse de Galicia, el mimo con el que se prepara el recinto para el disfrute de los asistentes,  la exclusividad de pertenecer a un sequito de adictos a este festival que no se da en ningún otro del país... y un sin fin de cosas más que hacen que, una vez pisas el terreno de Resurrection Fest, no quieras perderte nunca más una nueva edición.

WARM UP!

Es miércoles, y en el pueblo costero de Viveiro ya se puede observar cantidad de metalheads que han ido llegando durante los días previos. Se va transformando en la Meca por excelencia del Metal Extremo de España. Una Meca situada en un lugar privilegiado, de calles y vecinos de lo más entrañables y acogedores, dónde el verde inunda las laderas de las montañas de este paraje natural, en plenas Rías Altas de Galicia.

Se trata seguramente, para muchos amantes del metal más cañero,  de la mejor semana del año, y no están dispuestos a perdérsela.Se daba comienzo así a la  edición XIII de Resurrection Fest 2018. Con diseños de camisetas oficiales de merchan que lucían el lema Without Superstition”, con intención de repeler la mala suerte del número. 

Y es que, la organización de Resurrection Fest nos confirma, en sus redes sociales, que este año, han pasado, por su recinto, 81352 asistentes de más de 40 nacionalidades, logrando sold out en las entradas para la jornada del sábado, lo cuál se da ya por tercer año consecutivo.

Este año, a diferencia de anteriores ediciones, los conciertos del día de la fiesta de bienvenida Warm Up, que sirven de calentamiento, se decidieron dar en el segundo escenario, conocido como Ritual Stage, en lugar de como acostumbrábamos a ver, en el más reducido en espacio, y algo más limitado en infraestructura, escenario Chaos Stage.

Decisión bastante acertada, ya que este cambio, deja accesible el recinto, prácticamente, al completo ya desde el primer día, y se hace más cómodo, tanto el transito de un lugar a otro, como ver y disfrutar de los conciertos bastante mejor. Además, ver los conciertos en un escenario con mejores características y prestaciones, es de agradecer. La mejor calidad del sonido es bastante notable.

Dieron inicio a la jornada de la Warm Up los gallegos Golpe Radikal. Banda de punk hardcore, que hizo que el ambiente comenzara a animarse bastante desde el principio. Con ellos ya se dejaron ver los primeros “walls of death” de la edición.

También, pisaban el escenario, pasada la media tarde, bajo un cielo nublado, que era de agradecer en pleno Julio, los asturianos Teksuo. Practicando Metalcore de gran calidad, tanto instrumentalmente como vocal. Tocaban riffs pesados y contundentes, que hacían moverse enérgicamente a gran parte de los allí presentes. Quizá, mis favoritos de la velada, y por tanto, recomendación especial a los apasionados de su genero. Y es que, no puedo evitar mi propensión e inclinación hacia las bandas de Metalcore, con sonido fresco y bien ejecutado, con  voces que combinan, el gutural más bruto, y  voces limpias magistrales.

Despuntándose, de forma notoria, de los estilos a los que estamos acostumbrados a disfrutar en Resurrection Fest, aparecían, sobre el escenario Ritual Stage, los ingleses The Qemists, con su característico e intenso rock electrónico, llegando a lanzarse al público en el púnto más álgido de su actuación.

El Resurrection Fest suele incluir diversidad de subgeneros del rock y metal en su cartel. Y The Qemists, aparte de los cabeza de cartel, era un ejemplo más de ello.

Llegábamos a la mitad de la fiesta de bienvenida, y el cielo, seguía repleto de nubes. Aunque los medios vaticinaban lluvia, las nubes estaban resistiéndose sin soltar gota. 

Ataviados con camisas rojas , pantalones y corbatas negras, aparecían sobre el escenario Riot Propaganda, con sus letras antisistema, reivindicativas y  directas, para hacer corear, saltar, y hacer divertidos circle pits a los allí asistentes. La gente cantaba sus canciones, saltaba con ellos y disfrutaba. Se sabían sus canciones a pie juntillas. 

Profile

Ya anocheciendo comenzaban era el turno de Jello Biafra & TGSoM, para mi gusto, con un espectáculo bastante mediocre, y que bandas emergentes, que vinieron al festival, superaban sin dificultad. Cuando acababan los temas, eran pocos los aplausos que arrancaban. Después de unos animados Riot Propaganda, el cantante y activista

Jello Biafra, provocó cierto decaimiento en el ambiente. Muchas personas aprovecharon para abandonar la zona, y acercarse a la zona de food trucks y barras e hidratarse, no necesariamente con agua, y lo más posible es que no lo fuera. También echar un vistazo al Market, para hacer tiempo, o explorar el recinto.

Pero, pronto, llegaban los que prometían ser los platos fuertes de la noche: PowerFlo, y Ministry.

Poder ver en la Warm Up, a dichas bandas internacionales, y en especial Ministry, que tiene bastantes adeptos, a un precio de 12 euros, incluida las acampadas gratuitas, además de una bebida energética de regalo, me parece un puntazo. Una demostración más de que la organización de Resurrection Fest es un festival ideado por y para amantes del rock y metal. Preparado con mucho cariño y dedicación, y no meramente para lucrarse con ello. Clara diferencia con otros festivales nacionales que, desde luego, sí que se aprovechan, y  dejan ver, sin avergonzarse, en su lista de precios, que estafan. Y ésta es una de tantas claves de su éxito y evolución, notable año tras año. 

Ministry, acompañados de un muñeco, con forma de pollo gigante, que lucía  pintada, en su pecho, una esvástica dentro de una señal de prohibido, y durante temas como 'We are tired do it' o 'Antifa' se ondeaban banderas anarco-comunistas.

Finalizan los conciertos de la fiesta, que terminaron convirtiendo la jornada en una celebración reivindicativa, con tanta banda con canción protesta. Desarrollada sin incidentes, y con total normalidad. 

Al terminar, se distinguía, en el ambiente, un especial entusiasmo de la gente e ilusión en sus caras, porque, celebrar la Warm Up, significa que comienzan tres días intensos, llenos de Rock y Metal en vena, y todo el mundo venía con mono de una inyección desde la pasada edición. Venían a por su dosis.

 
 
 
 
 
 
 
 

 

¡No queda nada para la decimotercera edición de RESURRECTION FEST ESTRELLA GALICIA! Los próximos 11, 12, 13 y 14 de julio, Viveiro se vuelve a convertir en el epicentro del Rock, el Metal, el Hardcore y el Punk a nivel mundial.

Cien bandas repartidas en cuatro escenarios contando con el mayor espectáculo de rock del mundo, KISS. Con PROPHETS OF RAGE (con miembros de Rage Against The Machine, Cypress Hill y Public Enemy), con GHOST, presentando su nuevo disco en su única actuación en la península en 2018, SCORPIONS, MEGADETH, STONE SOUR y muchos más.

La mejor música en el mejor entorno natural posible, Viveiro.

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